jueves, 12 de marzo de 2015

El día que decidí no callarme

Jueves, 22:40 de la noche. Me dispongo a empezar este blog mientras veo apaciblemente una serie. Entonces me recuerdo en una noche como ésta, hace tan solo 10 años, atemorizada en mi habitación, contando las horas, minutos, segundos que quedan para volver mañana a clase y encontrarme con mi peor pesadilla, (como a diario). Miro el facebook, un par de mensajes de planes de amigos para el fin de semana, lo esperado para alguien de 23 años. Y entonces recuerdo cuando usábamos el msn, y veo un mensaje en el cual se burlan de alguna parte de mi cuerpo con la que yo antes estaba a gusto, seguida de una amenaza y las risas de varias personas. Y cuando digo veo, es porque, por mucho que el tiempo pase y mi vida toque casi un estado de plenitud, esos días quedarán grabados en mi memoria, cada episodio, cada vez que retuve la maldad que contra mí era proyectada.

Esta historia se repite en muchas aulas cada día y son muchos los chicos y chicas que se encuentran perdidos y escondidos tras el miedo a empeorar su situación si actúan contra ello. Pero si de algo estoy segura, es que los que hemos sido víctimas, conseguimos renacer cual ave Fénix, surgiendo entre cenizas mal apagadas y con más fuerza y seguridad.
Éste blog nace con mucha ilusión y energía para erradicar la violencia que atemoriza y victimiza, en la mayoría de los casos, como espejo de problemas del propio agresor.

Esto es un problema de 3: La víctima, el agresor y el entorno de ambos. Es por ello, que ante el desconocimiento y el desconcierto de muchos institutos y colegios ante dicha problemática, el problema no se aborda con celeridad ni eficacia en la mayoría de los casos.
Demos la importancia que necesita de una vez por todas. La violencia es violencia en cualquiera de sus variantes, y nuestra sociedad lo trata como si de esconder el polvo debajo de la alfombra se tratase ( hasta que le toca a tu hijo, claro).

Institutos que se desentienden de casos en sus propias aulas, políticos que miran hacia otro lado, y medios que solo hacen eco cuando de una desgracia sin vuelta atrás se trata.
Y mientras, esos chicos y chicas siguen contando los segundos que quedan hasta su vuelta a clase.
Éste blog será su voz, y gritaremos hasta que se nos oiga.




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